Santo Domingo. – Este domingo, la República Dominicana se une a la celebración del Día de las Madres, una fecha profundamente arraigada en la cultura nacional. Sin embargo, pocos conocen que su origen moderno se remonta a 1908, en los Estados Unidos, cuando Anna Jarvis organizó un acto en honor a su madre, Ann Reeves Jarvis, reconocida por su labor humanitaria y comunitaria.
La iniciativa de Jarvis dio paso a una campaña nacional, logrando que en 1914 el presidente Woodrow Wilson declarara oficialmente el segundo domingo de mayo como el Día de las Madres en Estados Unidos. A partir de ahí, la conmemoración se expandió internacionalmente, adaptándose a las costumbres de cada país.
En el caso de la República Dominicana, el Día de las Madres se celebra tradicionalmente el último domingo de mayo, y es considerado una de las fechas más emotivas del año. Las familias dominicanas se reúnen para reconocer el amor, el esfuerzo y la dedicación de las madres, figuras clave en el tejido social del país.
El origen oficial en el país data del año 1926, cuando fue instituido mediante una resolución del calendario escolar nacional, por iniciativa de la profesora Trina de Moya de Vásquez, esposa del entonces presidente Horacio Vásquez.
La celebración fue promovida inicialmente como un reconocimiento al papel de la madre en el hogar y en la sociedad, y se fue arraigando en la cultura dominicana hasta convertirse en una de las festividades más significativas del año, caracterizada por homenajes, regalos, reuniones familiares y expresiones de gratitud.
Aunque la celebración ha adquirido un carácter comercial, la intención original fue una demostración sincera de agradecimiento y honra, más allá de los regalos.
En el marco de la celebración del Día de las Madres se resalta el papel fundamental de la mujer en el hogar, la educación y la sociedad dominicana.
