
Cámara Federal de Córdoba ordena indemnización a la familia tras concluir que existió relación entre la inoculación y el cuadro que provocó el fallecimiento
Buenos Aires, Argentina. – La Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba emitió un fallo considerado sin precedentes en Argentina al reconocer la existencia de una relación causal entre la aplicación de la vacuna Sputnik V contra la COVID-19 y el fallecimiento de Melín Agustina Sartori, una joven de 24 años que murió en 2021 tras desarrollar un cuadro de trombosis pocas semanas después de recibir la primera dosis.
La decisión judicial favorece a la familia de la joven y ordena una indemnización a través del mecanismo de reparación previsto por la legislación argentina para eventos adversos asociados a vacunas contra la COVID-19. El tribunal tomó en consideración informes médicos, peritajes especializados y la reclasificación del caso por parte de organismos de evaluación de seguridad en vacunas, que concluyeron que existía evidencia suficiente para establecer un nexo causal entre la inmunización y el desenlace fatal.
Según los antecedentes del caso, Sartori recibió la vacuna en julio de 2021 y posteriormente presentó síntomas compatibles con un cuadro de trombosis con trombocitopenia inducida por vacuna (VITT), una reacción adversa poco frecuente que ha sido descrita en la literatura científica internacional asociada a algunas vacunales utilizadas durante la pandemia. Los peritajes incorporados al expediente concluyeron que no se identificaron otras causas que explicaran el cuadro clínico que terminó provocando su muerte.
La resolución revoca decisiones administrativas previas que habían rechazado el reclamo de la familia por considerar insuficiente la evidencia disponible en ese momento. Los magistrados señalaron que la nueva documentación científica y técnica presentada durante el proceso permitió alcanzar un estándar probatorio suficiente para reconocer la relación entre la vacuna y el daño alegado.
Especialistas consultados en diversos países han señalado que los eventos adversos graves relacionados con vacunas contra la COVID-19 son infrecuentes, aunque los sistemas de farmacovigilancia internacionales mantienen mecanismos permanentes para identificar, investigar y compensar los casos en los que se demuestra una relación causal. En este contexto, el fallo argentino reabre el debate sobre la importancia de los sistemas de vigilancia de seguridad, la transparencia en la evaluación de eventos adversos y el acceso a mecanismos de reparación para las personas afectadas.
La decisión judicial ha generado amplio interés en Argentina debido a que constituye uno de los primeros pronunciamientos de una instancia federal que reconoce de forma explícita una relación causal entre una vacuna aplicada durante la pandemia y un fallecimiento, basándose en evidencia pericial y científica evaluada durante el proceso.
