
Santo Domingo.- Cada último domingo de julio, en el país se celebra el Día del Padre, una fecha dedicada a reconocer el amor, el esfuerzo y el compromiso de quienes desempeñan el importante rol de ser padres.
Más allá de los regalos y las reuniones familiares, esta conmemoración invita a valorar la influencia positiva que los padres tienen en la formación de sus hijos y en el fortalecimiento de la familia y la sociedad.
A diferencia de otros países, donde el Día del Padre se celebra en junio, en la República Dominicana la fecha fue establecida para el último domingo de julio, convirtiéndose en una tradición nacional que permite a las familias reunirse para expresar gratitud y reconocimiento a los padres.
Desde 1969, cuando la Ley No. 443, promulgada durante el gobierno del presidente Joaquín Balaguer, se modificó la fecha original de la celebración pasando a realizarse el último domingo de julio. La decisión respondió principalmente a razones económicas y prácticas, ya que anteriormente la celebración tenía lugar en junio, muy cerca del Día de las Madres, que se festeja el último domingo de mayo.
Al trasladar la fecha a julio, se buscó brindar a las familias un mayor intervalo entre ambas celebraciones, reducir la carga económica que representaban y otorgar al Día del Padre un espacio propio dentro del calendario nacional.
El origen del Día del Padre
La celebración del Día del Padre tiene sus raíces en los Estados Unidos. En 1910, Sonora Smart Dodd, una mujer del estado de Washington, propuso dedicar un día especial a los padres como homenaje al suyo, William Jackson Smart, un veterano de la Guerra Civil que crió solo a sus seis hijos tras la muerte de su esposa.
Inspirada por el Día de la Madre, Sonora impulsó una campaña para reconocer también la dedicación paterna. La primera celebración tuvo lugar el 19 de junio de 1910 en Spokane, Washington.
Con el paso de los años, la iniciativa ganó apoyo hasta que, en 1972, el presidente Richard Nixon declaró oficialmente el tercer domingo de junio como el Día del Padre en los Estados Unidos. Desde entonces, numerosos países adoptaron esta celebración, aunque muchos eligieron fechas diferentes según sus tradiciones.
El papel del padre en la actualidad
Hoy se reconoce que la figura paterna va mucho más allá del sustento económico. Los padres participan activamente en la crianza, la educación, el acompañamiento emocional y el desarrollo integral de sus hijos.
Su presencia, afecto y compromiso contribuyen al fortalecimiento de la autoestima, la seguridad y el bienestar de niños, niñas y adolescentes. Asimismo, los padres que ejercen una paternidad responsable se convierten en modelos de respeto, solidaridad, empatía
En este Día del Padre también se reconoce a quienes, desde diferentes circunstancias, cumplen con dedicación el rol de guiar, proteger y acompañar a sus hijos. Se honra especialmente a aquellos padres que enfrentan desafíos adicionales, como la crianza de hijos con discapacidad, y a los padres con discapacidad que, con amor y perseverancia, demuestran cada día que las barreras pueden superarse.
Celebrar el Día del Padre es reconocer el valor de quienes lo entregan todo para dejar una huella imborrable en la vida de sus familias y contribuyen a construir una sociedad mejor.
