
Por Wandry Méndez Periodista.
Santo Domingo Este.- La urgente necesidad de la construcción de un paso a desnivel en la avenida San Vicente de Paúl con carretera Mella una concurrida parada del Metro se ha convertido en un punto que no puede seguir siendo ignorado por las autoridades. ¿Vamos a esperar que ocurra una tragedia para entonces buscar responsables, convocar reuniones y anunciar medidas? La vida de los ciudadanos no puede esperar que ocurra una desgracia.
Diariamente, miles de personas atraviesan este entorno para dirigirse al Metro, plazas comerciales, paradas de transporte, trabajos y otros destinos. El problema es que un enorme flujo peatonal convive con vehículos que circulan constantemente: guaguas de transporte, motocicletas y conductores que, en ocasiones, actúan con tal imprudencia que solo bajo los efectos de sustancias pueden actuar de esa manera. La pregunta es sencilla: ¿Qué se espera para intervenir?
El llamado es directamente al ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, Eduardo Estrella; al director ejecutivo del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT), mayor general retirado Juan Manuel Méndez García; al director general de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT), general Pascual Cruz Méndez, y al alcalde de Santo Domingo Este, Dío Astacio.
No estamos hablando de un lugar aislado ni de un problema menor. Estamos hablando de una zona de alta movilidad donde confluyen peatones y vehículos prácticamente durante todo el día. Por eso resulta legítimo preguntar: ¿cuántas personas tienen que exponerse diariamente al peligro para que se considere urgente una intervención? La prevención no puede llegar después del problema.
Una de las alternativas que debe ser evaluada por especialistas es la instalación de pasos peatonales a nivel la cantidad y ubicación que determinen los estudios técnicos acompañados de señalización adecuada, iluminación, reductores o controles de velocidad y presencia efectiva de agentes de tránsito cuando sea necesario. No se trata de improvisar; se trata de estudiar el problema y aplicar una solución que proteja realmente al peatón.
Este llamado no pretende fabricar culpables ni crear alarma. Pretende generar una reacción antes de que tengamos que escribir sobre una víctima. Porque después de un atropellamiento, una muerte o una familia destruida, cualquier operativo, señal, pintura o paso peatonal llegará demasiado tarde. No queremos estadísticas de accidentes; queremos ciudadanos vivos.
Por eso insistimos: Eduardo Estrella, Juan Manuel Méndez, Pascual Cruz Méndez y Dío Astacio, este punto merece atención. Obras Públicas, INTRANT, DIGESETT, el Ayuntamiento de Santo Domingo Este y las demás instituciones competentes deben sentarse, evaluar y actuar. No esperemos la tragedia para descubrir que el peligro estaba frente a nuestros ojos. Santo Domingo Este sigue creciendo.

Por Wandry Méndez
Periodista.