Santo Domingo.- Cada año, el jueves previo al Domingo de Resurrección, el mundo cristiano conmemora el Jueves Santo, una fecha de profundo significado espiritual que forma parte del calendario litúrgico de la Semana Santa.
En este día se recuerda la Última Cena de Jesús con sus discípulos, así como momentos trascendentales como el lavatorio de los pies, la oración en el huerto de Getsemaní y su posterior arresto.
Durante el Jueves Santo se celebran misas y ceremonias en todo el mundo. En la mañana, se lleva a cabo la Misa Crismal, donde el obispo consagra los santos óleos utilizados en los sacramentos. Por la tarde, se celebra la Misa de la Cena del Señor, que marca el inicio del Triduo Pascual.
Esta fecha no tiene un día fijo en el calendario, ya que depende del ciclo lunar tras el equinoccio de primavera. Sin embargo, su celebración es constante en la tradición religiosa, especialmente en países de América Latina y Europa, donde procesiones y actos litúrgicos recuerdan los últimos momentos de Jesús antes de su pasión.
Entre las tradiciones más comunes, está la visita a siete iglesias en recuerdo del recorrido de Jesús la noche de su arresto. En países como El Salvador, México, Guatemala y España, se realizan procesiones que combinan la devoción con manifestaciones culturales únicas.
El Jueves Santo también es recordado por otras denominaciones cristianas, como los Testigos de Jehová, quienes conmemoran la Última Cena bajo el nombre de “El Memorial”.
